El primer transplante.
Ya no recuerdo si fue un miercoles o un jueves, pero se que uno de esos dos dias, el tio que me echo al agua cogio el plato en el que me encontraba y me llevo a otra habitacion de la casa.
Alli habia algo mas de luz, sobretodo en el momento de entrar, pero luego no se como hizo que desapareciera. Quito el plato que hacia las veces de techo y por fin le vi la cara al tio que me echo al agua. Llevaba el pelo corto y sus ojos eran azules, y estos, a su vez, tenian un brillo y una sonrisa dibujada en la cara que aun a dia de hoy me dan miedo…
Saco de arriba de un armario una cajonera verde a la que el se referia como “L’Horta”. Cada pequeño cajon de los 16 que habia eran traslucidos, 3/4 partes estaban rellenados con tierra y todos tenian dos o tres agujeros en la parte de abajo.
Recuerdo como una a una, nos fue cogiendo con sus dedos y depositandonos por separado en cada uno de los cajones.
Cuando me llego mi turno (fui de las primeras) note una sensacion diferente pero similar. Diferente porque aquello era todo mas blandito, como invitandome a expandirme, y similar, porque seguia siendo humedo y calentito. Pronto empece a sentirme sola…
